Según los expertos en marketing, en un mercado donde existen una serie de empresas dedicadas a lo mismo, la imagen ha pasado a ser el elemento fundamental de diferenciación y posicionamiento en la mente de los clientes. En concordancia con lo anterior, Daniel Boorstin, historiador social estadounidense y ganador de un premio Pulitzer, sostiene que la imagen es algo creado, construido para lograr un determinado fin.

“La imagen es un perfil de personalidad, estudiosamente fabricado, de un individuo, institución, corporación, producto o servicios”, dice Boorstin. Y por ende, se puede manejar a antojo de las empresas y en línea con los resultados que se esperan.

Entonces, ¿por qué no mejorar la imagen del negocio? Este es el llamado que realiza César Hernández, directivo de Pixa Photos, quien asegura que las buenas fotografías son una inversión y no un gasto.

Con tres años de experiencia en el mercado, su empresa ha tenido que enfrentar varias veces este panorama. “Nos hemos puesto el objetivo de cambiar la perspectiva que muchos empresarios pequeños tienen sobre invertir en la imagen de la empresa que inicia, piensan que es un gasto y no una inversión”.

Uno de los problemas de las Pymes es que los altos impuestos no les permiten invertir en estos elementos que a veces son difíciles de entender, pues no hay instrumentos que muestren cómo una buena imagen repercute directamente en las ventas.

Por el contrario, las grandes empresas los contratan sin dudar porque conocen el valor del impacto visual en sus ventas.

Lo cierto es que muchos empresarios pueden contar muchas veces con un gran producto en sus manos, pero al no tener la presentación ideal, las oportunidades de venta se alejan.

Empresas-profesionales: culpa compartida
Uno de los principales problemas de la actualidad es la falta de profesionalización y ética en el negocio de las imágenes, ya que muchas personas ofrecen trabajos de inferior calidad a menor precio.

Para solucionar este problema, “nos acercamos a las empresas para decirles que hay mejores imágenes para promocionarse, pero el empresario es muy desconfiado, tal vez porque ya han tenido malas experiencias”, dice Hernández.

Agrega que “si el negocio crece, a todos les va mejor y ellos también saben lo que toda empresa joven tiene que enfrentar, por ello, negociamos con las Pymes que empiezan”.

De este modo, negocian con el presupuesto de la empresa, aunque sea pequeño y así, a la larga, “cuando vean que funciona, nos van a buscar de nuevo”. La idea es entregar un excelente servicio, aunque la ganancia recibida no sea la ideal, explica el representante de Pixa Photos.

En el fondo, ellos también están construyendo una mejor “imagen” para su empresa.