Lo que fue sólo un buscador, es hoy una de las empresas más rentables del mundo. Dominador absoluto del mercado que parece no conocer límites.

¿Qué haría un día sin Google? Probablemente su vida seguiría normal, excepto, en caso de trabajar en algo con estrecha relación a Internet.

¿Qué haría sin él una semana? ¿dónde leería su correo de Gmail, dónde buscaría la primera descripción del diagnóstico que le da un doctor o cómo podría tener acceso a una información relevante en tiempo récord?

Preguntas cómo ésas se las formuló también la BBC, que en un interesante artículo denominado “Google para todos” cuestionó el avance y la verdadera revolución que Google, en un principio sólo un motor de búsqueda, ha tenido en los últimos años.

Actualmente la firma creada por Page y Brin es dueña de YouTube y compró Writely para convertirlo en Google Docs, un contrincante del office en algunas empresas.

Pero, para entender aún mejor esta estrategia de expansión pongámoslo de esta forma: si quiere encontrar una calle utiliza Google Maps, en tanto si quiere ubicarse en el planeta tiene Google Earth. De hecho, la Nasa trabaja junto a la empresa.

Cuando se ubique, querrá sacar una fotografía y compartirla con sus amigos. Antes lo hacía en la página de Flickr, pero ahora…claro, Google cuenta con Picasa. ¿Es absurdo preguntar qué navegador usar? La respuesta: Chrome.

Y si lo suyo no son las computadoras y quiere transmisión de datos de móvil a móvil entonces podrá usar el teléfono propio de Google, el reciente Nexus One que, por supuesto, también tiene su sistema operativo, el Android. Nada mal, ¿verdad?

Las múltiples caras de la G
Pero las audacias de Google van más allá de invenciones propias, también emula las buenas fórmulas de otros y se atreve en nuevos campos del mercado.

Por ejemplo, podemos hacer referencia a la aplicación del exitoso formato de redes sociales como Facebook y Twitter, con el fin de socializar su Gmail. Así, los usuarios tienen ahora la opción de poner y ver mensajes sobre las actividades diarias como ocurre en los otros dos portales.

En tanto, si vamos más lejos, es imposible no mencionar la última decisión del Regulador Federal de la Energía en Estados Unidos, entidad que acaba de conceder a la empresa la licencia necesaria para que participe del mercado energético de ese país.

Así, Google podrá participar en dos áreas; el mercado mayor y el menor, es decir aquel de consumo domiciliario. ¿Se imagina una cuenta de luz firmada por Google?

Google Energy, la nueva empresa, buscará ser líder en el sector de la energía renovable y, por supuesto, controlar el costo de ésta.

Pero eso no es todo; hace pocos días gerentes de la firma anunciaron que ofrecerán servicios de conexión a Internet con el uso de fibra óptica.

¿Hasta dónde debiera llegar la expansión de la Gran G? ¿Es sano para el mercado que una sola empresa domine mercados tan diversos?

Los que alaban a Google dicen que sus servicios son gratuitos, pero en la práctica la gran oferta que posee le reporta a Google una amplia base de usuarios, traduciéndose en buenas ganancias a través de su sistema de publicidad en línea, entre otros.

Otros señalan que la expansión de Google es buena porque deja “una vara muy alta” lo que incentiva a una competencia de real calidad. Para otros, en cambio, se trata de una peligrosa superioridad que terminará por llenar todos los espacios.

¿Qué cree usted? Lo cierto es que Google está en todo y todos somos, de una u otra forma, parte de su red. Hasta dónde le permitamos el acceso, depende, hasta el momento, de nosotro