Aprender con YouTube
No es un profesor a la antigua, de los que entran en el aula a primera hora de la mañana con el maletín de cuero y se sientan a dar una charla con traje y corbata. El maestro del que vamos a hablar ahora es un poco más moderno: habla a través de la pantalla del ordenador, tiene varias identidades y sabe un poco de todo.
Se llama YouTube. Muchos usuarios consideran esta página web como un mero espacio de entretenimiento, donde se pueden ver vídeos divertidos o curiosos de aquellos personajes que tengan ganas de exhibirse, para reír o compartir.
Pero YouTube en la actualidad es mucho más que eso. A través de sus contenidos es posible aprender cosas sencillas y muy útiles, como hacerse el nudo de la corbata, cocinar una tortilla de patatas, recogerse el pelo en un moño para salir de fiesta. Y no sólo: los más exigentes encontrarán ahí también los entresijos más complejos del saber: clases magistrales de universidad y cursos de idiomas o para tocar instrumentos.
YouTube ya es uno de los tres sitios con más tráfico en el mundo. Desde su nacimiento, su evolución ha sido exponencial. En el 2006 servía unos 100 millones de vídeos al día.
En la actualidad ofrece 1.000 millones diarios. Se han visto más de 100.000 años de vídeo desde su nacimiento, con lo que hay que saber buscar, porque su oferta es casi ilimitada. Su popularidad no para de crecer. Se suben 13 horas nuevas de vídeo cada minuto: esto supone 18.000 horas de contenido extra que se generan cada día.
“En YouTube se puede aprender de todo. Desde descubrir cuál es la mejor manera de maquillarse hasta escuchar una conferencia de un prestigioso profesor de una reputada universidad extranjera”, hace notar María Ferreras, responsable en España de YouTube. Ante tanta oferta, es casi imposible hacer un listado de los cursos más populares. Por lo general, los conocimientos muy específicos o de nicho son los que reciben más visitas. Por poner un ejemplo, según explicaba Ferreras, en España arrasa El cocinero fiel: en un vídeo casero, un chico explica de forma concisa y eficaz cómo preparar platos de toda la vida.
Asimismo, las lecciones del ingeniero Leopoldo Abadía sobre la crisis económica están muy cotizadas. Ferreras también señala una conferencia de un profesor de la Universidad de Navarra de 48 minutos que ha recibido 30.000 visitas. Nada mal si se compara con el número de asistentes de un auditorio convencional. “Muchos científicos usan YouTube para poner a prueba sus investigaciones a otros colegas y así enriquecer el debate. Es como si se llevara a cabo un trabajo de equipo para avanzar en la investigación”, afirma. En su opinión, YouTube “es ideal para consultas concretas, consejos, trucos para autodidactas, pero también es un método complementario para los cursos de mayor calado”.
¿Quiénes son los fanáticos de YouTube? Según el estudio ¿Quiénes son los youtubers? llevado a cabo por la consultora TNS, la edad media de los usuarios es de 25 a 49 años. Se trata de un público de mediana edad, con inquietudes e interés por aprender.
El resultado desmonta el estereotipo según el cual internet es una herramienta exclusiva del mundo juvenil. La responsable de ventas de YouTube, Nathalie Picquot, destacaba que “mucha gente piensa que nuestro usuario es más joven, pero no es así. Los youtubers son muy interactivos, pinchan mucho en la pantalla. Van a esta página a entretenerse y les encanta sorprenderse”. Quien acude a YouTube casi siempre ve más de un vídeo y hace caso de los enlaces relacionados. “Se trata de gente muy curiosa. Muchos van a visitar una web de algo que han visto en un vídeo”, dice Ferreras.
Hecha esta premisa, no es de sorprender el auge que están teniendo estos vídeos de carácter educativo u orientado al aprendizaje. Tanto es así , que este año YouTube ha lanzado un nuevo apartado, llamado YouTube/edu. Allí los alumnos y estudiantes autodidactas pueden conectar con profesores de reputación mundial, independientemente de su localización geográfica o del centro universitario al que pertenezcan, fomentando el intercambio de ideas, como si estuvieran en un aula global.
En la página es posible encontrar conferencias académicas que hace años eran inaccesibles para la mayoría. A su vez, los centros de enseñanza adquieren a través de esta plataforma visibilidad y repercusión a escala mundial. “Uno de los valores añadidos que vemos en YouTube es la posibilidad de extender nuestros contenidos a millones de personas a diario”, explicaba a The Wall Street Journal Ben Hubbard, de la Universidad de California.
Al margen de Youtube, las universidades han olfateado el potencial de la red. De hecho, muchas de ellas han desarrollado su propio canal de vídeo en internet, donde salen sus profesores dando clases y hasta corrigiendo exámenes, con lo que el usuario puede valorar sus habilidades. ¿Qué es lo más visto de estos cursos académicos? Según los rankings, tiene mucho éxito entre los internautas un vídeo de la Universidad de Minnesota sobre los avances científicos que salen en la película Watchmen, seguido por las últimas novedades en las investigaciones sobre el sida. Como se ve, hay mucho donde elegir.
En la Universidad Berkeley hay más de 300 horas disponibles en internet. La Universidad de Washington ofrece clases de mitología griega o de la revolución Americana. La de Nebraska, de economía… Según la web Academicearth.org, estos autodidactas virtuales tienen intereses muy diversificados: en el área más humanista, cursos sobre justicia, muerte y guerra civil; en ciencias sociales, los conflictos de pareja y psicología, y en ciencia, la rama de ordenadores y programación. Noes necesario saber inglés: en páginas como Ted.com se distribuyen conferencias de prestigiosos oradores con traducción y subtítulos.
Aprender a través del vídeo en internet presenta indudables ventajas. Según el estudio de hábitos de internet realizada por Red de Blogs, Ocio Networks, el85% de los encuestados aseguraba sobre internet: “Me ayuda a formarme”. Las nuevas generaciones no sólo observan y aprenden, sino que participan, comparten, interactúan y la red, en este sentido, es la herramienta idónea. En YouTube el nivel de atención es muy elevado, porque se sigue el vídeo minuto a minuto. Debido a la naturaleza del formato, el vídeo puede llegar a ser más atractivo que el libro. Como recordaba el filósofo Umberto Galimberti, “mirar es más fácil que leer”.
No sólo: gracias a la multimedialidad de la red, se oye el sonido de un instrumento o un acento de un idioma extranjero, lo que representa un plus respecto al tradicional manual de papel.
Además, a través de la red, siempre es posible enviar comentarios y preguntas sobre determinado tema y mirar las dudas de los otros usuarios (que se quedan grabadas, a diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en un aula universitaria tradicional). Para ello, no es necesario desplazarse a ningún centro o esperar a una hora determinada para recibir la clase: el aprendizaje a través de internet puede darse en cualquier lugar y a cualquier hora, incluso a través del móvil (basta con descargarse un programa para bajarse los vídeos de YouTube en el celular, por ejemplo a través de la página web Softonic.com).
Ofrecer cursos de vídeo en internet puede ser también un negocio para quien sube los contenidos a la web. En efecto, al hacerse socios de YouTube, los autores de los vídeos, que mantienen sus derechos, cobran parte de los ingresos de los enlaces publicitarios y algunos hasta acaban dando charlas en conferencias. [...]

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