Ser verde: inversión que vale la pena, para muchos, una empresa sostenible es sólo sinónimo de gran inversión, olvidando los beneficios que a corto y mediano plazo puede significar.La conciencia verde contagia a más empresas cada día. Nadie quiere arriesgarse a que su marca sea asociada a la contaminación, uso de materiales tóxicos, empleo de grandes cantidades de agua, energía u otros recursos durante la producción.

La responsabilidad con el medio ambiente incide, por lo tanto, en el consumidor como también en los grupos de interés o “stakeholders”, vale decir aquellos que inciden sobre la toma de decisiones (accionistas, proveedores, trabajadores, y más).

No obstante, hacer la empresa más sustentable se vuelve para la mayoría de las compañías en una opción de alto costo, a pesar de los grandes beneficios que el proceso traería y que bien conocen los directores y ejecutivos.

En México, por ejemplo, 69% de las empresas consultadas por el estudio Green IT de la consultora IDC cree importante adoptar tecnologías verdes para reducir costos. Tecnologías que buscan cuidar el bolsillo del cliente y también al medio ambiente.

Al momento de considerar a empresas brasileñas y mexicanas, el sondeo arroja que 70% de las firmas cree que la ecología debe ser prioritaria, no obstante, sólo 25% de ellas están dispuestas a comprar tecnologías verdes premium, o sea, las que más ahorran energía pero que cuesta más dinero implementar.

Es en este último punto donde surge una gran afirmación: el cuidado de la naturaleza no es el único móvil para las tecnologías verdes, también son favoritas de las empresas por el ahorro energético y reducción de costos que implican, aún más en tiempos de crisis económica.

Microsoft es un buen ejemplo de lo anterior. La firma de software ofrece la solució de Comunicación y Colaboración, con la que las empresas pueden reducir costos de viaje y por lo tanto las emisiones de CO2.

Según un estudio de Forrester Research, una empresa de cuatro mil empleados que implementa esta tecnología logra un retorno de inversión de 500% y beneficios por 39 millones de dólares en un periodo de tres años, según un reporte de Forrester Research.

Costo de reducción de energía
Durante la jornada Council of Supply Chain Management Preofessionals (CSCMP), Michael G. Englhard, Senior Vice President de Prologis, empresa propietaria, gestora y promotora mundial de instalaciones de distribución, resaltó los beneficios que logran las compañías al desarrollar infraestructuras sustentables.

Además, el vicepresidente de Prologis detalló algunos de los efectos del bióxido de carbono (CO2) en Estados Unidos, México y Canadá y abordó las características y la importancia de la certificación LEED (Leadership in Energy and Environmental Design).

Específicamente en el sector de logística, explicó el directivo, la construcción de edificios, el consumo de electricidad y los recursos que se utilizan en esas infraestructuras contribuyen al incremento de las emisiones de CO2. Sin embargo, afirmó, existe un interés de las empresas por la responsabilidad social, ambiental y económica.

Declaró que el gasto de iluminación es uno de los más altos que enfrentan las empresas (80%), no obstante hizo hincapié en que éste puede generar mayor retorno de inversión si se si se construye un edifico sustentable, pues en 12 meses se recupera el monto invertido.

Una buena alternativa es la de poner sensores de luz natural. Al operar de esa forma, las empresas de Estados Unidos, por ejemplo, redujeron en 75% sus costos”, manifestó Michael G. Englhard.

En cuanto a la tecnología LEED el experto dijo que ya se usa en todo el mundo, pero reconoció que México y Estados Unidos aún presentan bajos porcentajes al respecto.

En la construcción de una infraestructura LEED, detalló, se toman en cuenta factores como: su ubicación; la proximidad con los lugares de distribución; flexibilidad en el diseño; la ubicación en relación con las zonas de consumo; la rehabilitación y el reacondicionamiento de los lugares abandonados.

El Senior Vice President de Prologis confió en que conforme se conozcan los beneficios de sustentabilidad se irán reduciendo las tecnologías para ser más verdes, como por ejemplo, mencionó, los paneles solares.

Arquitectura verde
En la próxima World Sustainable Building 2010 España mostrará a los asistentes algunos ejemplos de arquitectura verde en edificios.

Instalaciones que pueden mantener un ambiente fresco en verano, sin necesidad de aire acondicionado, son algunas de las características de los proyectos españoles que buscan servir de guía para el resto de los países.

El edificio de viviendas en el Ensanche de Barcelona, por ejemplo, tiene como elemento principal su división en dos bloques, uno que da a la calle y otro a un gran patio de manzana interior unidos a través de un vacío interior cubierto que funciona como acceso -concentra todos los patios auxiliares, los ascensores y escaleras- y permite que todos los pisos tengan ventilación cruzada a través de un calculado sistema de circulación del aire.

El aislamiento térmico y acústico de las fachadas y cubiertas, la utilización de materiales reciclados o ecológicos, los sistemas de control y regulación del consumo del agua, o la utilización de colectores solares térmicos que garantizan el 63% del agua caliente sanitaria son otros elementos que permiten que el edificio consuma la mitad que otro de similares características.

En su tejado, además, se instaló una piscina y un pequeño jardín situado sobre un pequeño aljibe que recoge el agua de la lluvia con el que se riega la abundante vegetación de jardineras.

“Lo interesante es que es un edificio comercial, de promoción privada y con tipologías de mercado, no un proyecto experimental o singular, sino algo factible y aplicable a otros muchos casos”, indica Felipe Pich, arquitecto implicado en la construcción.

Medidas  caseras y de bajo costo
Es bien sabido que el costo de hacer una empresa sustentable es elevado; sin embargo, existen varias iniciativas “caseras” que pueden adoptarse con el objeto de abaratar costos y de unirse a la denominada revolución verde.

Por ejemplo, instalar lámparas de bajo consumo, colocar botellas de agua en la cisterna del inodoro o la implantación de detectores de movimiento que encienden la luz cuando alguien pasa pueden ser soluciones muy rentables.