
Como decíamos anteriormente, la consola suele ser la "bestia negra" que evita a toda costa el principiante. No es que no se sienta
cómodo con ella, es que simplemente no sabe utilizarla. Es lógico
que sea así. El terminal de consola es un intérprete de comandos
que realiza, a bajo nivel, todo lo que el usuario puede conseguir
mediante el interfaz gráfico a base de ventanas. Eso sí, puede realizar aún más funciones, con decenas, cientos de posibilidades de
configuración adicionales.
BASH es el acrónimo de Bourne Again SHell, un juego de
palabras que combina el apellido Bourne (el escritor original del
terminal de consola para Unix que BASH emula) y el término "renacido". Este programa fue escrito en el seno del proyecto
GNU, y suele ser el terminal de consola que viene por defecto
con la mayoría de las distribuciones. (Recordamos, no obstante,
al lector, que siempre puede prescindir de este programa, e instalar otro de su preferencia con iguales o parecidas atribuciones;
en todo este texto estamos remarcando las casi infinitas posibilidades de configuración de un sistema operativo con base en el
software libre).
Cuando se pone en marcha el terminal de consola, aparece una
pantalla de texto, con un cursor parpadeante, precedido de dos tér
minos separados entre sí por el símbolo @:
antonio@antonioelmalo:~$
El primer término hace referencia al usuario que ha puesto en mar
cha la terminal (antonio), y el segundo hace referencia al nombre
del equipo (antonioelmalo). Donde está situado el cursor, el usuario
irá tecleando diversos comandos con las opciones que correspondan. El terminal irá obedeciendo cada orden, ofreciendo la información correspondiente de vuelta. Algunos comandos básicos en
consola son:
• ls: devuelve la relación de archivos en la carpeta en la que estamos.
• cd ruta: cambia a la carpeta especificada en ruta.
• mkdir nombrecarpeta: crea una carpeta en la ruta en la que
nos encontramos con el nombre especificado. Si el nombre especificado es precedido de una ruta, se creará en la ruta señalada.
• rmdir nombrecarpeta: borra la carpeta especificada.
• rm nombrearchivo: borra el archivo especificado.
• ./nombrearchivo.sh: ejecuta el archivo ejecutable especificado con extensión .sh.
• su nombreusuario: indica al terminal que vamos a conmutar
a otro usuario con el nombre indicado. Se nos pedirá, en consecuencia, que introduzcamos la contraseña correspondiente.
Veamos un ejemplo:
antonio@antonioelmalo:~$su alumno01
Contraseña: ******
alumno01@antonioelmalo:/home/antonio
Como puede verse, el terminal indica ahora que estamos en el equipo
antonioelmalo como el usuario alumno01. Además, se nos dice que
continuamos en la ruta /home/antonio, donde no tenemos atribuciones de escritura en un principio. Para ir a nuestra carpeta de cuenta,
deberíamos teclear cd /home/alumno01.
No es objeto de este texto abundar mucho más en las posibilidades de la consola, aunque podemos asegurar que la sensación de
libertad y de total dominio de lo que está pasando en el equipo irá animando al núbil no iniciado a explorar esta herramienta, que poco
a poco le irá demostrando su potencia.
Para terminar, mencionar otras posibilidades que dan un mayor
dominio de la consola al usuario: la tecla Tabulador suele completar
el texto a medias que el usuario está tecleando, cuando se refiere
a una ruta o comando contenidos en el ordenador. Por ejemplo, si
tecleamos cd /home/antonio/Doc, y a continuación la tecla Tabulador, BASH completará el texto de modo que obtendremos cd /home/
antonio/Documentos. El comando man, de manual, proporciona al
interesado toda la información al respecto de un comando sobre el que quiera investigar. De hecho, se suele abrir una mini enciclopedia
explorando todas las opciones y posibilidades que dicho comando
ofrezca. Una vez abierta esta posibilidad (por ejemplo, en man ls), el
espaciador va cambiando de página. También podemos movernos por
el manual correspondiente con las teclas de cursor, Avanzar página
y Retroceder página. La tecla q finalizará el proceso.
Conclusiones.
Está claro que es imposible condensar en un solo artículo
todo lo que el usuario interesado debería saber sobre lo que comúnmente se llama el Mundo Linux. Pero está claro que por algún sitio
hay que empezar, y nosotros hemos hecho un repaso de aquellos conceptos que consideramos constituyen la base de este mundo, y que
en su día echamos de menos que se nos explicara. Desde la perspectiva de la práctica educativa, es particularmente delicado iniciar
en un universo tan versátil, y por lo mismo, tan ambiguo, a nuestros
jóvenes. No hay que olvidar que, si bien su contacto con la Informática es mucho más intenso y con pulso más firme que en el caso de
sus padres, también se suele iniciar, tanto en el entorno escolar como
en el doméstico, en el seno del software privativo, que hace de una
marca específica y de sus derivados su bandera.
Si, con estas humildes líneas, logramos ampliar los horizontes del lector aficionado, y le
hacemos comprender que no tiene que aceptar el uso obligado y necesario de un producto determinado de una marca concreta, sino que siempre puede buscar software alternativo; si logramos que entienda
que aprender no quiere decir conocer los entresijos de un producto
determinado, sino saber qué se desea conseguir, y tener autonomía
para investigar y obtener de manera independiente el software necesario para ello; si conseguimos, simplemente, darle una base que le permita progresar en su conocimiento del Free Software, entonces...
entonces habremos logrado nuestro objetivo. Muchas gracias por
leernos hasta el final.
María Dolores Nogueras Atance |